65 años de historia reflejan un valioso legado de servicio, contención y compromiso, acompañado por generaciones de familias que han encontrado en esta institución un espacio de fe, esperanza y solidaridad.
Participar de esta celebración es reconocer el aporte fundamental que la Iglesia de Dios realiza en la construcción de una comunidad unida, fortaleciendo valores y promoviendo el bienestar espiritual y social de sus miembros.
Felicitamos a toda la congregación por este nuevo aniversario y deseamos que continúen recorriendo este camino de bendición, compromiso y servicio, dejando una huella positiva en nuestra comunidad.



